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7 nov 2017

Los mejores arranques de la historia del profesionalismo argentino

Por Facundo Terrés Grimaldi (a.k.a @OffsideStats)

Solo cuatro equipos lograron ganar al menos 8 partidos consecutivos en el arranque de un torneo profesional (desde el 31 de mayo de 1931 a esta parte) de Primera División, organizado por la Asociación del Fútbol Argentino.

El primer cuadro que lo consiguió fue el RIVER PLATE de VÍCTOR CAAMAÑO, en 1932. Ése conjunto sería, a la postre, el primer campeón Millonario del profesionalismo. Los de avenida Alvear y Tagle, en aquel tiempo, obtendrían el segundo título vernáculo de su incipiente historia tras 1920.

En esa época, no existían demasiadas variantes tácticas como sí encontramos en la actualidad, y la mayoría de los conjuntos en Argentina jugaban de la misma manera: 2-3-5. Así, según las ilustraciones de antaño. Pero que, en la práctica era una suerte de 4-3-3 con wingers bien abiertos sobre la raya, y con el ocho y el diez entrando por sorpresa entre la posición de ellos y el clásico centrodelantero. Estos últimos, los denominados insiders o entrealas.


Por otra parte, la relevancia de un entrenador, era mínima. Se los solía describir como simples administradores. Claro que esto iría cambiando con el correr del tiempo, hasta llegar a nuestros días, donde pareciera que el DT es más importante que los protagonistas... En ese entonces, los equipos se recitaban de memoria.

El River de Caamaño tuvo un paso arrollador en el inicio del certamen del 32'. Y mucho tuvo que ver la presencia goleadora del gran Bernabé Ferreyra, "El Mortero de Rufino", que venía del Club Atlético Tigre. Pero marquemos su preponderancia desde los fríos números: ¡SEÑALÓ GOLES EN LOS PRIMEROS 12 ENCUENTROS! de aquella campaña. Y fueron nada menos que 19 tantos en esas primeras doce jornadas. En un desempeño que aún hoy, 85 años después, sigue siendo RÉCORD.


El equipo (2-3-5 el dibujo y 4-3-3 en la práctica) base fue: 1 Poggi; 4 Santamaría - 2 Cuello - 6 Bonelli - 3 Iribarren; 8 Arrillaga - 5 Dañil - 10 Lago; 7 Peucelle - 9 Ferreyra - 11 Sciarra.

Pero también jugaron: Giglio y López en defensa; Lagos, Zatelli y Donato como wingers derechos antes que volviera Peucelle; y Luna cuando le tocó reemplazar a Sciarra.


INDEPENDIENTE venía de ser campeón local en 1963. Y ganó las Copa Libertadores de 1964 y 1965. Pero en 1966 se quedó afuera del máximo certamen continental en un partido de desempate por el pase a la Final al perder con River. Por lo que, iniciado el 67', el Rojo recurriría al regreso del brasileño Osvaldo Brandão. El DT campeón en el ya mencionado título del 63'. Y el hombre de Río Grande do Sul armaría un conjunto acorde al "paladar negro" del club de Avellaneda.

Ése conjunto conseguiría el Nacional 1967. Pero, ¿cómo jugaba? Se trataba de un 4-3-3 RECONTRA OFENSIVO. Con mediocampistas con llegada al arco rival, con gol, como Savoy, Yazalde y hasta el hijo del legendario "Capote" De la Mata o Diéguez. Con extremos absolutamente desequilibrantes, con desborde y mucha gambeta, como Bernao y Tarabini. Y con un nueve de área letal como "Diente" Artime.

Además, tenía una defensa granítica, impasable. Con "Pipo" Ferreiro de un lado y "Chivo" Pavoni del otro. Una zaga sólida con Monges y Acevedo. Y, si lograban, superarlos que ya era tarea complicadísima... tenían que vulnerar al gran "Pepé" Santoro que los esperaba en la valla.


Conjuntos como éste, con tantos jugadores de Selección, pocos en la historia. Podría mencionarse, casi de memoria: Huracán de Menotti 1973, Estudiantes de Bilardo y Manera 1982-83, River de Ramón Díaz 1996-97 y el Boca de Bianchi 1998-01. Y algún otro que se me esté escapando. Digamos, de los que vinieron después. Repito: pocos a la altura de un elenco de renombre como Independiente modelo 67'.


Otro muy buen equipo fue el que formó Daniel Passarella en 1991 para pelear, a la vez, la Supercopa (perdió la Final con Cruzeiro en Brasil por 0-3, cuando había ganado 2-0 en Nuñez...) y el campeonato local (se lo llevó de punta a punta).

Ése RIVER PLATE mantenía los once "de memoria" partido a partido, modificando solamente a aquellos futbolistas que sintieran molestias después de los partidos de copa que se disputaban entre semana. O, por supuesto, a quienes hubieran sido suspendidos. Modificó alguna vez el esquema táctico, del 4-3-1-2 al 4-3-3, pero no hizo demasiadas variantes.


La defensa base fue: Comizzo en el arco (aunque José Miguel jugó una vez); Gordillo o Fabián Basualdo en el lateral derecho, Jorge Higuaín de dos, Guillermo Rivarola de seis y Carlos Enrique "El Loco" de marcador de punta izquierdo.

El puesto de mediocampista derecho se lo disputaron tres jugadores, y todos actuaron en elevado nivel: "Huevo" Toresani fue el que jugó más, alguna vez le tocó el turno a "Chapa" Zapata y se terminó quedando con el lugar "Hormiga" Hernán Díaz.


Leonardo Astrada fue el amo y señor del centro del campo, con actuaciones descollantes que lo habían llevado meses antes del título, a ser campeón de América con la Selección Argentina en Santiago de Chile.

Sergio Berti fue otro de los puntales de ése once imbatible. Dejaba un surco con su zurda y por el mismo lado izquierdo. "La Bruja" tenía pase y mucho gol. Pocos jugadores estuvieron a su nivel en su puesto en los diversos grandes equipos que tuvo River (los de Ramón Díaz, los de ahora de Marcelo Gallardo), que lo sucedieron.

Juan José Borrelli fue cuarto volante cuando había que defender mientras el ocho se corría al lado de Astrada formando el 4-4-2. Pero generalmente fue el armador, el creador, el gestador. El enganche clásico del diamante 4-3-1-2. Hizo un campeonato impresionante, que le valió una importante transferencia a Europa. Más precisamente al Panathinaikos de Grecia, donde se convirtió en ídolo al poco tiempo.


Y, adelante, un magnífico Ramón Ismael Medina Bello. Definidor, encarador, y extraordinario partenaire del nueve. ¿Qué nueve? Ramón Ángel Díaz, el hijo pródigo de la casa que había regresado a su terruño para ganarlo todo, tras un largo periplo europeo. Dupla impresionante. Que se cansó de hacer goles.


Por último, este BOCA JUNIORS de Guillermo Barros Schelotto. Que está escribiendo la historia ahora mismo. Que suma ocho victorias en serie en este arranque de torneo. Que consiguió la última en el Superclásico, venciendo a un archirrival que fue semifinalista de Copa Libertadores.

Pero el Xeneize fue campeón local, viene de serlo, hace un puñado de meses. Evidentemente es más que los demás. Los desarrollos de los encuentros y, sobre todo, los resultados así lo están señalando.

Al borde de igualar la marca que lograra el River de Passarella en el 91'. Solo le queda derrotar a Racing en la Bombonera, el domingo 19 de noviembre. Y después, solo después de empatar el RÉCORD profesional, vendrá Rosario Central en Arroyito. Los choques que Boca tiene por delante, no son simples. Ya veremos qué destino nos depara la historia para este cuadro azul y oro, que birome en mano, traza las páginas más gloriosas en tanto los comienzos de un campeonato.




10 may 2015

Caña seca

"Por primera vez tengo miedo de no hacer bien mi papel: sé que voy a perder un poco de tiempo y tirar con lo que hay".

Perdiendo el tiempo; Patricio Rey y sus Redonditos de RicotaLobo suelto, cordero atado (Vol. II); Del Cielito Records, 1993.



    El recorrido comienza en el Clausura 1992. Deportivo Mandiyú, conjunto correntino que transitaba su cuarto año en la máxima categoría, había arrancado de manera discreta dicho certamen: cayendo 1-2 ante Racing de local, igualando 3-3 en reñido encuentro frente a Gimnasia y Esgrima en La Plata y superando 1-0 a Belgrano de Córdoba en el estadio José Antonio Romero Feris. 

    Nada hacía sospechar lo que finalmente terminaría sucediendo. Más aún tomando en consideración la campaña del elenco verdiblanco en el Apertura. Cuando ocupó un interesante sexto lugar que lo depositó en la orilla -quedando a sólo un punto del Lobo- de un Torneo Octogonal que otorgaba nada menos que la segunda plaza para disputar la Copa Libertadores.

    Aquello inesperado, tuvo su génesis en la cuarta jornada. En ocasión de medirse con Vélez Sarsfield en el José Amalfitani. Allí se dio un empate en cero bien visto, claro, por los hombres de Oscar López. Bienvenido, en realidad, en ése momento. En el contexto de un incipiente desarrollo de la competencia.

    Pero en la quinta y la sexta fecha, el equipo sufrió duros golpes. Que sacudieron la estantería de propios y extraños: el fatal 0-4 contra el Ferro Carril Oeste del Viejo Timoteo que se repitió, una semana después, ante Deportivo Español.

                                   
    Ya en el fondo del mar, luchó contra la corriente. Aunque esos ocho tantos recibidos en cuestión de un puñado de días habían dejado su huella. Ahogado, fue -una vez más- sometido por la coyuntura; derrota 0-1 con un Boca Juniors que venía en alza tras el debut de un notable Alberto Márcico. 

    Y la crisis continuó su paso, afectando un plantel 'corto' que no pudo y/o no supo sobreponerse a cada embate. Un nuevo 0-0 frente a Huracán, predecible 0-2 con River Plate, volvió a firmar tablas sin abrir el score ante Newell´s -se coronaría-, Independiente y Estudiantes de La Plata. En seguidilla. Llegó de esa manera a la trece. Recién a esa altura volvió a gritar. Fueron 784 minutos de sequía entre el tanto de Jorge Domínguez que le dio la victoria ante el Pirata y el de Luis Ramos en el 2-2 versus Talleres de Córdoba.


Equipo base:

Roberto Medrán; Antonio Váttimos, Pedro Barrios, Luis Caballero, Sergio Miguez; Héctor Morán, Ramón Castro, José Restelli, Julio Olarticoechea; Jorge Domínguez, Luis Ramos.
DT: Oscar López*

*  Dejó su cargo luego de un 1-3 con Quilmes en la antepenúltima jornada. A partir de entonces, lo reemplazó el interino Waldino Casco.

    Newell´s Old Boys en el Clausura 1993 quedó al borde de igualar lo hecho por los correntinos unos meses antes. Diego Castagno Suárez detuvo ante Huracán -en un cotejo pendiente- uno de los peores registros de la historia del fútbol grande: 758 minutos sin gritos comenzando, nada menos, que en el clásico de la ciudad por la segunda jornada del campeonato (1-1). A continuación, el listado de partidos completo:
  • 0-3 Estudiantes de La Plata.
  • 0-0 Independiente.
  • 0-2 Deportivo Español y San Martín de Tucumán.
  • 0-1 Belgrano de Córdoba y Vélez Sarsfield.
  • 0-0 Ferro Carril Oeste. 


La alineación más frecuente:

Norberto Scoponi; Julio Saldaña, Gustavo Raggio, Mauricio Pochettino, Eduardo Berizzo; Alfredo Berti, Juan Llop, Marcelo Escudero; Gerardo Martino; Julio Zamora, Alfredo Mendoza.
DT: Eduardo Manera



    Ferro Carril Oeste vivió algo similar que sus antecesores en el Clausura 1999. Con algunas diferencias. A saber: terminó decimoséptimo en el Apertura. Perdió nueve cotejos. Recién ganó su primer partido en la novena fecha y antes de ése triunfo cayó siete veces. En la última jornada venció 4-3 a Gimnasia y Esgrima de Jujuy. Marcando Sergio Rodríguez sobre la hora el que sería el último tanto en mucho tiempo.



    El arranque de aquel año 99' no pudo ser peor. Padeció cuatro derrotas al hilo e igualó cinco seguidos 0-0 entre la quinta y la novena. Tal la sequía que los hinchas, desesperados en el reclamo, llegaron a colgar una bandera con la leyenda "hagan un gol por favor". Es que fueron 137 días sin gritos. Más de 14 horas de oprobio en continuado. Demasiado.

    A continuación, la lista de encuentros que propiciaron la más adversa de las rachas. Hasta el momento. En orden cronológico los 875 minutos sin goles.

  • 0-3 Boca Juniors.
  • 0-1 Gimnasia y Esgrima de La Plata, Huracán y Belgrano de Córdoba.
  • 0-0 con Newell´s Old Boys, Racing Club, Platense, Colón de Santa Fe y Vélez Sarsfield. 


    "Yo sé que la historia va a cambiar. No vamos a bajar los brazos. Es cierto que hace mucho que no hacemos un gol, pero también que hace cinco partidos que no nos convierten", declaraba esperanzado el conductor, Cacho Saccardi, tras el tercer empate en cero consecutivo.

    Lo cierto es que la profecía se autocumplió en buena forma en la décima fecha: contra River Plate, en Caballito, de la mano de Cristian Chaparro. El encuentro finalizaría 2-2. El hechizo había acabado. 

El once:

Martín Herrera; Martín Vitali, Nicolás Sartori, Gastón Vales, Carlos Mac Allister; Jorge Cordon, Leonel Martens, Mario Grana, Cristian Chaparro; Martín Mandra, Hugo Guerra.
DT: Gerónimo Saccardi*

*  Fue el director técnico durante todo el torneo. En el campeonato siguiente, desfilaron varios entrenadores: Rubén Insúa (1-5); Ernesto Perissé (6-11); la dupla Jorge Brandoni-Juan Rocchia (12-19). Ninguno de ellos pudo solucionar el problema de la escasez goleadora.


    Colón de Santa Fe imitó casi a la perfección las campañas de Deportivo Mandiyú en el Clausura 1992 y de Newell's Old Boys un año más tarde, pues acumuló 771 minutos sin poder convertir. O sea, trece minutos menos que el cuadro correntino pero trece minutos más que el elenco rosarino.   

    Para colmo, el Sabalero superó también la magra marca de su adversario de siempre en el Clausura 2012: la sequía de Unión, que permaneció durante 709' sin alegrías.

    La racha se inició a partir de la sexta fecha, en Mendoza, en la derrota 0-1 ante Godoy Cruz Antonio Tomba. Y se estiró en el tiempo cuando volvió a caer por el mismo resultado, en La Plata, frente a Gimnasia y Esgrima. Nuevos reveses con San Lorenzo (0-2), Tigre (0-1) y Arsenal (0-1) desembocaron en la renuncia indeclinable de su entrenador, Rubén Forestello.


    Mario Sciacqua, DT alterno, asumió la conducción del primer equipo en la undécima jornada. Pero los resultados no cambiaron. 

    El Sabalero recién convirtió en la fecha catorce, en el empate 2-2 ante Newell's como local pero no volvió a ganar en el campeonato. Y se impuso en la segunda fecha del Final 2014, en casa y ante Argentinos Juniors, en un certamen que lo vio descender tras un desempate con Atlético de Rafaela luego de casi veinte años en Primera División y con Diego Osella sentado en el banco de suplentes.



Jugaron en la Bombonera en la fecha trece:

Germán Montoya; Leandro Castillo, Oscar Carniello, Lucas Landa, Cristian Sain; Gabriel Graciani, Sebastián Prediger, Marcelo Meli, Facundo Callejo; Lucas Mugni; Rubén Ramírez.
DT: Mario Sciacqua*

* Había sido también interino tras los pasos en falso de los siguientes entrenadores: la dupla José Del Solar-Juan Pizzi (C2005), Gerardo Martino (A2005), Edgardo Bauza (C2006), Antonio Mohamed (A2010), Fernando Gamboa (C2011; luego dirigió el A2011 entero y un par de jornadas en el C2012) y Rubén Forestello (I2013). 


   El gol del mediocampista Juan Manuel Cobo a Rosario Central como local y por la cuarta fecha del torneo de treinta equipos de Primera División, modelo 2015, abrió un nuevo expediente en el misterioso caso de la sequía prolongada de un equipo en la máxima categoría.

   El tanto de Cobo fue el último de Olimpo de Bahía Blanca hasta ayer. Es decir: la racha comenzó con aquel grito que abrió el marcador de un partido que terminó siendo derrota 1-3, y terminó 63 días después, en un triunfo como visitante frente a Huracán en el que ¡convirtió tres tantos en 17 minutos! Vaya paradoja del destino.

   Walter Perazzo comenzó dirigiendo al equipo bahiense entre la primera y la novena fecha, cuando debió abandonar el barco en aguas peligrosas. En la décima jornada, asumió en forma interina Alejandro Giuntini, pero Olimpo seguía perdiendo y no lograba convertir.

    El gol llegó finalmente luego de 777 minutos ante el Globo en el Ducó. Había comenzado gritando y ganando como local y terminó perdiendo (1-3) para después sufrir aquel sábado 7 de marzo. Arrancó perdiendo de visitante y finalizó el día festejando (3-1) para cortar por lo sano de la mano de Diego Osella.

    Sí, con Osella en el banco, el técnico que sufrió la sequía prolongada y el posterior descenso de Colón de Santa Fe hace poco menos de dos años. 


El equipo que arrancó en el campeonato:

Nereo Champagne; Ezequiel Parnisari, Iván Furios, Néstor Moiraghi, Juan Quiroga; Adrián Martínez, Jonatan Blanco, Juan Cobo, Hernán Encina; Nicolás Royón, Joel Acosta.
DT: Walter Perazzo