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7 nov 2017

Los mejores arranques de la historia del profesionalismo argentino

Por Facundo Terrés Grimaldi (a.k.a @OffsideStats)

Solo cuatro equipos lograron ganar al menos 8 partidos consecutivos en el arranque de un torneo profesional (desde el 31 de mayo de 1931 a esta parte) de Primera División, organizado por la Asociación del Fútbol Argentino.

El primer cuadro que lo consiguió fue el RIVER PLATE de VÍCTOR CAAMAÑO, en 1932. Ése conjunto sería, a la postre, el primer campeón Millonario del profesionalismo. Los de avenida Alvear y Tagle, en aquel tiempo, obtendrían el segundo título vernáculo de su incipiente historia tras 1920.

En esa época, no existían demasiadas variantes tácticas como sí encontramos en la actualidad, y la mayoría de los conjuntos en Argentina jugaban de la misma manera: 2-3-5. Así, según las ilustraciones de antaño. Pero que, en la práctica era una suerte de 4-3-3 con wingers bien abiertos sobre la raya, y con el ocho y el diez entrando por sorpresa entre la posición de ellos y el clásico centrodelantero. Estos últimos, los denominados insiders o entrealas.


Por otra parte, la relevancia de un entrenador, era mínima. Se los solía describir como simples administradores. Claro que esto iría cambiando con el correr del tiempo, hasta llegar a nuestros días, donde pareciera que el DT es más importante que los protagonistas... En ese entonces, los equipos se recitaban de memoria.

El River de Caamaño tuvo un paso arrollador en el inicio del certamen del 32'. Y mucho tuvo que ver la presencia goleadora del gran Bernabé Ferreyra, "El Mortero de Rufino", que venía del Club Atlético Tigre. Pero marquemos su preponderancia desde los fríos números: ¡SEÑALÓ GOLES EN LOS PRIMEROS 12 ENCUENTROS! de aquella campaña. Y fueron nada menos que 19 tantos en esas primeras doce jornadas. En un desempeño que aún hoy, 85 años después, sigue siendo RÉCORD.


El equipo (2-3-5 el dibujo y 4-3-3 en la práctica) base fue: 1 Poggi; 4 Santamaría - 2 Cuello - 6 Bonelli - 3 Iribarren; 8 Arrillaga - 5 Dañil - 10 Lago; 7 Peucelle - 9 Ferreyra - 11 Sciarra.

Pero también jugaron: Giglio y López en defensa; Lagos, Zatelli y Donato como wingers derechos antes que volviera Peucelle; y Luna cuando le tocó reemplazar a Sciarra.


INDEPENDIENTE venía de ser campeón local en 1963. Y ganó las Copa Libertadores de 1964 y 1965. Pero en 1966 se quedó afuera del máximo certamen continental en un partido de desempate por el pase a la Final al perder con River. Por lo que, iniciado el 67', el Rojo recurriría al regreso del brasileño Osvaldo Brandão. El DT campeón en el ya mencionado título del 63'. Y el hombre de Río Grande do Sul armaría un conjunto acorde al "paladar negro" del club de Avellaneda.

Ése conjunto conseguiría el Nacional 1967. Pero, ¿cómo jugaba? Se trataba de un 4-3-3 RECONTRA OFENSIVO. Con mediocampistas con llegada al arco rival, con gol, como Savoy, Yazalde y hasta el hijo del legendario "Capote" De la Mata o Diéguez. Con extremos absolutamente desequilibrantes, con desborde y mucha gambeta, como Bernao y Tarabini. Y con un nueve de área letal como "Diente" Artime.

Además, tenía una defensa granítica, impasable. Con "Pipo" Ferreiro de un lado y "Chivo" Pavoni del otro. Una zaga sólida con Monges y Acevedo. Y, si lograban, superarlos que ya era tarea complicadísima... tenían que vulnerar al gran "Pepé" Santoro que los esperaba en la valla.


Conjuntos como éste, con tantos jugadores de Selección, pocos en la historia. Podría mencionarse, casi de memoria: Huracán de Menotti 1973, Estudiantes de Bilardo y Manera 1982-83, River de Ramón Díaz 1996-97 y el Boca de Bianchi 1998-01. Y algún otro que se me esté escapando. Digamos, de los que vinieron después. Repito: pocos a la altura de un elenco de renombre como Independiente modelo 67'.


Otro muy buen equipo fue el que formó Daniel Passarella en 1991 para pelear, a la vez, la Supercopa (perdió la Final con Cruzeiro en Brasil por 0-3, cuando había ganado 2-0 en Nuñez...) y el campeonato local (se lo llevó de punta a punta).

Ése RIVER PLATE mantenía los once "de memoria" partido a partido, modificando solamente a aquellos futbolistas que sintieran molestias después de los partidos de copa que se disputaban entre semana. O, por supuesto, a quienes hubieran sido suspendidos. Modificó alguna vez el esquema táctico, del 4-3-1-2 al 4-3-3, pero no hizo demasiadas variantes.


La defensa base fue: Comizzo en el arco (aunque José Miguel jugó una vez); Gordillo o Fabián Basualdo en el lateral derecho, Jorge Higuaín de dos, Guillermo Rivarola de seis y Carlos Enrique "El Loco" de marcador de punta izquierdo.

El puesto de mediocampista derecho se lo disputaron tres jugadores, y todos actuaron en elevado nivel: "Huevo" Toresani fue el que jugó más, alguna vez le tocó el turno a "Chapa" Zapata y se terminó quedando con el lugar "Hormiga" Hernán Díaz.


Leonardo Astrada fue el amo y señor del centro del campo, con actuaciones descollantes que lo habían llevado meses antes del título, a ser campeón de América con la Selección Argentina en Santiago de Chile.

Sergio Berti fue otro de los puntales de ése once imbatible. Dejaba un surco con su zurda y por el mismo lado izquierdo. "La Bruja" tenía pase y mucho gol. Pocos jugadores estuvieron a su nivel en su puesto en los diversos grandes equipos que tuvo River (los de Ramón Díaz, los de ahora de Marcelo Gallardo), que lo sucedieron.

Juan José Borrelli fue cuarto volante cuando había que defender mientras el ocho se corría al lado de Astrada formando el 4-4-2. Pero generalmente fue el armador, el creador, el gestador. El enganche clásico del diamante 4-3-1-2. Hizo un campeonato impresionante, que le valió una importante transferencia a Europa. Más precisamente al Panathinaikos de Grecia, donde se convirtió en ídolo al poco tiempo.


Y, adelante, un magnífico Ramón Ismael Medina Bello. Definidor, encarador, y extraordinario partenaire del nueve. ¿Qué nueve? Ramón Ángel Díaz, el hijo pródigo de la casa que había regresado a su terruño para ganarlo todo, tras un largo periplo europeo. Dupla impresionante. Que se cansó de hacer goles.


Por último, este BOCA JUNIORS de Guillermo Barros Schelotto. Que está escribiendo la historia ahora mismo. Que suma ocho victorias en serie en este arranque de torneo. Que consiguió la última en el Superclásico, venciendo a un archirrival que fue semifinalista de Copa Libertadores.

Pero el Xeneize fue campeón local, viene de serlo, hace un puñado de meses. Evidentemente es más que los demás. Los desarrollos de los encuentros y, sobre todo, los resultados así lo están señalando.

Al borde de igualar la marca que lograra el River de Passarella en el 91'. Solo le queda derrotar a Racing en la Bombonera, el domingo 19 de noviembre. Y después, solo después de empatar el RÉCORD profesional, vendrá Rosario Central en Arroyito. Los choques que Boca tiene por delante, no son simples. Ya veremos qué destino nos depara la historia para este cuadro azul y oro, que birome en mano, traza las páginas más gloriosas en tanto los comienzos de un campeonato.




10 may 2015

Caña seca

"Por primera vez tengo miedo de no hacer bien mi papel: sé que voy a perder un poco de tiempo y tirar con lo que hay".

Perdiendo el tiempo; Patricio Rey y sus Redonditos de RicotaLobo suelto, cordero atado (Vol. II); Del Cielito Records, 1993.



    El recorrido comienza en el Clausura 1992. Deportivo Mandiyú, conjunto correntino que transitaba su cuarto año en la máxima categoría, había arrancado de manera discreta dicho certamen: cayendo 1-2 ante Racing de local, igualando 3-3 en reñido encuentro frente a Gimnasia y Esgrima en La Plata y superando 1-0 a Belgrano de Córdoba en el estadio José Antonio Romero Feris. 

    Nada hacía sospechar lo que finalmente terminaría sucediendo. Más aún tomando en consideración la campaña del elenco verdiblanco en el Apertura. Cuando ocupó un interesante sexto lugar que lo depositó en la orilla -quedando a sólo un punto del Lobo- de un Torneo Octogonal que otorgaba nada menos que la segunda plaza para disputar la Copa Libertadores.

    Aquello inesperado, tuvo su génesis en la cuarta jornada. En ocasión de medirse con Vélez Sarsfield en el José Amalfitani. Allí se dio un empate en cero bien visto, claro, por los hombres de Oscar López. Bienvenido, en realidad, en ése momento. En el contexto de un incipiente desarrollo de la competencia.

    Pero en la quinta y la sexta fecha, el equipo sufrió duros golpes. Que sacudieron la estantería de propios y extraños: el fatal 0-4 contra el Ferro Carril Oeste del Viejo Timoteo que se repitió, una semana después, ante Deportivo Español.

                                   
    Ya en el fondo del mar, luchó contra la corriente. Aunque esos ocho tantos recibidos en cuestión de un puñado de días habían dejado su huella. Ahogado, fue -una vez más- sometido por la coyuntura; derrota 0-1 con un Boca Juniors que venía en alza tras el debut de un notable Alberto Márcico. 

    Y la crisis continuó su paso, afectando un plantel 'corto' que no pudo y/o no supo sobreponerse a cada embate. Un nuevo 0-0 frente a Huracán, predecible 0-2 con River Plate, volvió a firmar tablas sin abrir el score ante Newell´s -se coronaría-, Independiente y Estudiantes de La Plata. En seguidilla. Llegó de esa manera a la trece. Recién a esa altura volvió a gritar. Fueron 784 minutos de sequía entre el tanto de Jorge Domínguez que le dio la victoria ante el Pirata y el de Luis Ramos en el 2-2 versus Talleres de Córdoba.


Equipo base:

Roberto Medrán; Antonio Váttimos, Pedro Barrios, Luis Caballero, Sergio Miguez; Héctor Morán, Ramón Castro, José Restelli, Julio Olarticoechea; Jorge Domínguez, Luis Ramos.
DT: Oscar López*

*  Dejó su cargo luego de un 1-3 con Quilmes en la antepenúltima jornada. A partir de entonces, lo reemplazó el interino Waldino Casco.

    Newell´s Old Boys en el Clausura 1993 quedó al borde de igualar lo hecho por los correntinos unos meses antes. Diego Castagno Suárez detuvo ante Huracán -en un cotejo pendiente- uno de los peores registros de la historia del fútbol grande: 758 minutos sin gritos comenzando, nada menos, que en el clásico de la ciudad por la segunda jornada del campeonato (1-1). A continuación, el listado de partidos completo:
  • 0-3 Estudiantes de La Plata.
  • 0-0 Independiente.
  • 0-2 Deportivo Español y San Martín de Tucumán.
  • 0-1 Belgrano de Córdoba y Vélez Sarsfield.
  • 0-0 Ferro Carril Oeste. 


La alineación más frecuente:

Norberto Scoponi; Julio Saldaña, Gustavo Raggio, Mauricio Pochettino, Eduardo Berizzo; Alfredo Berti, Juan Llop, Marcelo Escudero; Gerardo Martino; Julio Zamora, Alfredo Mendoza.
DT: Eduardo Manera



    Ferro Carril Oeste vivió algo similar que sus antecesores en el Clausura 1999. Con algunas diferencias. A saber: terminó decimoséptimo en el Apertura. Perdió nueve cotejos. Recién ganó su primer partido en la novena fecha y antes de ése triunfo cayó siete veces. En la última jornada venció 4-3 a Gimnasia y Esgrima de Jujuy. Marcando Sergio Rodríguez sobre la hora el que sería el último tanto en mucho tiempo.



    El arranque de aquel año 99' no pudo ser peor. Padeció cuatro derrotas al hilo e igualó cinco seguidos 0-0 entre la quinta y la novena. Tal la sequía que los hinchas, desesperados en el reclamo, llegaron a colgar una bandera con la leyenda "hagan un gol por favor". Es que fueron 137 días sin gritos. Más de 14 horas de oprobio en continuado. Demasiado.

    A continuación, la lista de encuentros que propiciaron la más adversa de las rachas. Hasta el momento. En orden cronológico los 875 minutos sin goles.

  • 0-3 Boca Juniors.
  • 0-1 Gimnasia y Esgrima de La Plata, Huracán y Belgrano de Córdoba.
  • 0-0 con Newell´s Old Boys, Racing Club, Platense, Colón de Santa Fe y Vélez Sarsfield. 


    "Yo sé que la historia va a cambiar. No vamos a bajar los brazos. Es cierto que hace mucho que no hacemos un gol, pero también que hace cinco partidos que no nos convierten", declaraba esperanzado el conductor, Cacho Saccardi, tras el tercer empate en cero consecutivo.

    Lo cierto es que la profecía se autocumplió en buena forma en la décima fecha: contra River Plate, en Caballito, de la mano de Cristian Chaparro. El encuentro finalizaría 2-2. El hechizo había acabado. 

El once:

Martín Herrera; Martín Vitali, Nicolás Sartori, Gastón Vales, Carlos Mac Allister; Jorge Cordon, Leonel Martens, Mario Grana, Cristian Chaparro; Martín Mandra, Hugo Guerra.
DT: Gerónimo Saccardi*

*  Fue el director técnico durante todo el torneo. En el campeonato siguiente, desfilaron varios entrenadores: Rubén Insúa (1-5); Ernesto Perissé (6-11); la dupla Jorge Brandoni-Juan Rocchia (12-19). Ninguno de ellos pudo solucionar el problema de la escasez goleadora.


    Colón de Santa Fe imitó casi a la perfección las campañas de Deportivo Mandiyú en el Clausura 1992 y de Newell's Old Boys un año más tarde, pues acumuló 771 minutos sin poder convertir. O sea, trece minutos menos que el cuadro correntino pero trece minutos más que el elenco rosarino.   

    Para colmo, el Sabalero superó también la magra marca de su adversario de siempre en el Clausura 2012: la sequía de Unión, que permaneció durante 709' sin alegrías.

    La racha se inició a partir de la sexta fecha, en Mendoza, en la derrota 0-1 ante Godoy Cruz Antonio Tomba. Y se estiró en el tiempo cuando volvió a caer por el mismo resultado, en La Plata, frente a Gimnasia y Esgrima. Nuevos reveses con San Lorenzo (0-2), Tigre (0-1) y Arsenal (0-1) desembocaron en la renuncia indeclinable de su entrenador, Rubén Forestello.


    Mario Sciacqua, DT alterno, asumió la conducción del primer equipo en la undécima jornada. Pero los resultados no cambiaron. 

    El Sabalero recién convirtió en la fecha catorce, en el empate 2-2 ante Newell's como local pero no volvió a ganar en el campeonato. Y se impuso en la segunda fecha del Final 2014, en casa y ante Argentinos Juniors, en un certamen que lo vio descender tras un desempate con Atlético de Rafaela luego de casi veinte años en Primera División y con Diego Osella sentado en el banco de suplentes.



Jugaron en la Bombonera en la fecha trece:

Germán Montoya; Leandro Castillo, Oscar Carniello, Lucas Landa, Cristian Sain; Gabriel Graciani, Sebastián Prediger, Marcelo Meli, Facundo Callejo; Lucas Mugni; Rubén Ramírez.
DT: Mario Sciacqua*

* Había sido también interino tras los pasos en falso de los siguientes entrenadores: la dupla José Del Solar-Juan Pizzi (C2005), Gerardo Martino (A2005), Edgardo Bauza (C2006), Antonio Mohamed (A2010), Fernando Gamboa (C2011; luego dirigió el A2011 entero y un par de jornadas en el C2012) y Rubén Forestello (I2013). 


   El gol del mediocampista Juan Manuel Cobo a Rosario Central como local y por la cuarta fecha del torneo de treinta equipos de Primera División, modelo 2015, abrió un nuevo expediente en el misterioso caso de la sequía prolongada de un equipo en la máxima categoría.

   El tanto de Cobo fue el último de Olimpo de Bahía Blanca hasta ayer. Es decir: la racha comenzó con aquel grito que abrió el marcador de un partido que terminó siendo derrota 1-3, y terminó 63 días después, en un triunfo como visitante frente a Huracán en el que ¡convirtió tres tantos en 17 minutos! Vaya paradoja del destino.

   Walter Perazzo comenzó dirigiendo al equipo bahiense entre la primera y la novena fecha, cuando debió abandonar el barco en aguas peligrosas. En la décima jornada, asumió en forma interina Alejandro Giuntini, pero Olimpo seguía perdiendo y no lograba convertir.

    El gol llegó finalmente luego de 777 minutos ante el Globo en el Ducó. Había comenzado gritando y ganando como local y terminó perdiendo (1-3) para después sufrir aquel sábado 7 de marzo. Arrancó perdiendo de visitante y finalizó el día festejando (3-1) para cortar por lo sano de la mano de Diego Osella.

    Sí, con Osella en el banco, el técnico que sufrió la sequía prolongada y el posterior descenso de Colón de Santa Fe hace poco menos de dos años. 


El equipo que arrancó en el campeonato:

Nereo Champagne; Ezequiel Parnisari, Iván Furios, Néstor Moiraghi, Juan Quiroga; Adrián Martínez, Jonatan Blanco, Juan Cobo, Hernán Encina; Nicolás Royón, Joel Acosta.
DT: Walter Perazzo

21 jul 2014

Desglose cronológico: 50 fechas de Riquelme en Boca Juniors

DESGLOSE CRONOLÓGICO: 50 FECHAS DE RIQUELME EN BOCA JUNIORS
                                                                          por Facundo Terrés Grimaldi


10.11.1996

Comienza el ROMANce. Riquelme debuta en Primera. Da sus primeros pasos en la Bombonera, frente a Unión de Santa Fe. Dirigido por Carlos Bilardo juega con el dorsal 8 en posición de diez. Es el vértice retrasado de un triángulo de organizadores que se completa con Diego Latorre y Roberto Pompei. El trivote favorece su cualidad técnica durante el desarrollo. Y desde un primer momento ofrece su repertorio: como una pared que construye con Fernando Cáceres en la mitad y finaliza con el propio marcador central dentro del área definiendo mano a mano ante el arquero rival.

24.11.1996

La boca llena de gol. En su tercer partido se produce la primera explosión. Su tanto es la frutilla del postre de una goleada a Huracán en Brandsen y del Valle Iberlucea. Con el encuentro 5-0 y, a falta de ocho minutos para el cierre del match, Román recibe un pase corto de Alphonse Tchami en la medialuna. Tiene tiro. La bola sale despedida de su pie derecho. Da primero en uno de los caños e inmediatamente después se pega a la red.

23.03.1997

El primer superclásico. Juega de ocho en el Monumental. Actúa durante los noventa minutos. En el famoso 3-3. Sobre el final del cotejo, sale Roberto Pompei y en su lugar ingresa Blas Giunta, pasando Román a ocupar el lugar de Tito. Como único diez.

24.08.1997

Verle la cara a Dios. Comienza el Apertura. El rival es Argentinos Juniors, el club donde surgieron ellos: Maradona y Riquelme. Román luce el número 9 en su espalda pero se ubica al lado de Pelusa, delante del tándem Berti-Toresani. Boca gana 4-2 en la primera fecha. Gol incluido de Diego de penal.

23.10.1997

Estreno internacional. Los reflectores comienzan a apuntar sobre su figura. Lleva la camisa 18 en el Mineirao de Belo Horizonte. Boca cae 1-2, aunque en la hora, consigue descontar pese a tener un hombre menos. Riquelme toma las riendas de un equipo plagado de suplentes. Ya es el jugador número doce.

25.10.1997

El heredero. Es el adiós definitivo de Maradona. En el Monumental, Boca se va 0-1 al descanso en un nuevo superclásico. En pleno vestuario, Diego le comunica a sus compañeros la decisión de dejar la actividad. Riquelme ingresa por el astro con la camiseta 20 al comenzar el complemento. El Xeneize termina dando vuelta el marcador gracias a un gol de Martín Palermo. Como un guiño de la historia.

31.05.1998

Cuenta nueva. Veira es parte del pasado. Asume de forma interina Carlos García Cambón. Son los albores de una racha: el todavía vigente récord de 40 partidos invicto. Román disfruta de un verdadero festival de fútbol y goles ante Gimnasia y Tiro de Salta, el día del debut de Sebastián Battaglia. A poco más de veinte minutos del cierre del encuentro, Riquelme juega en la posición de enganche tras la salida de Rodolfo Cardoso.

05.08.1998

Virreinato. Carlos Bianchi asume la dirección técnica del primer equipo. Román recibe la 10. Asume ahora la responsabilidad de conducir. Delante de Cagna, Serna y Navas. Es el enlace, el asistidor de Guillermo y Palermo. El nexo entre ellos. Por la Mercosur es derrota 0-1 ante Vélez Sarsfield.

09.08.1998 

Punto de partida. En Caballito y frente a Ferro Carril Oeste, repleto de confianza y con el partido 3-0, le es devuelta una pared que cae en la medialuna. Román se posiciona de diestro y remata de lleno. El remate sale bajo y esquinado. Es gol. Será costumbre. Victoria 4-2 en el Apertura. La obtención del campeonato es sólo una ilusión.

29.11.1998

El sueño es realidad. Es el turno del Boca campeón de todo. El Xeneize se consagra invicto ante Independiente en la Bombonera. Luego de poco más de un lustro, logra el título de manera categórica. Román es bandera. Es el protagonista de un equipo arrasador. Y Palermo es récord: señala 20 conquistas, otra marca vigente para un torneo corto. Muchos de esos goles llegan desde los pies del diez.

21.03.1999

Mucho más que dos. En el estadio José Amalfitani, Boca golea 3-0 a Argentinos. Riquelme marca su primer doblete. El tanto inaugural es de cabeza tras una magnífica triangulación de un conjunto aun sediento de triunfos. El colectivo enfila con destino gloria.

09.05.1999

Demoliendo contrincantes. Boca brilla. River Plate lo padece en la Bombonera. El equipo que sale de memoria supera a todo rival que ose arrancarle su condición de indemne. El Millonario no es la excepción que hace a la regla. El once de Bianchi es imbatible. Sus hinchas celebran cada jugada creada por Román. El Xeneize atrapa un nuevo clásico.

06.06.1999

Al Colón. Boca Juniors es bicampeón, hazaña que no conseguía desde el Metropolitano y Nacional de 1976 con la conducción de Toto Lorenzo. Riquelme es el director de una orquesta que toca los 40 partidos invictos, superando así, la marca del Racing de José. Bianchi pasa a la posteridad: entre muchos aciertos, por haberle entregado la batuta al diez.

12.12.1999

¡Showtime! Riquelme es el as de espadas. Y el de bastos. Es también el siete bravo. Todo lo puede. En una demostración brillante de fútbol asiste dos veces a Antonio Barijho y otra más a Rodolfo Arruabarrena. Estos tres pases terminan en goles. No conforme con ello, marca él también en una goleada 5-1 frente a Belgrano en Córdoba.

22.03.2000

Su obsesión. Riquelme hace su debut en la Copa Libertadores. Blooming recibe un cachetazo en la Bombonera. Román disfruta del traje de actor de reparto. Las luces se quedan con el póker de Alfredo Moreno. Los pases que recibe el nueve son dagas para los rivales y gritos del joven Charro. El partido es tenis: 6-1. Primer set. Apenas el comienzo.

09.05.2000

Fase de Knock-Out. Boca recibe a El Nacional de Ecuador en La Boca. Nuevo acto del torero. Asiste al mellizo Guillermo, a Arruabarrena y a Bermúdez en jugadas que terminan en gritos. Se la entrega en los pies a cuanto jugador se le cruza. Anota, además, su primer tanto en la competencia en un partido que finaliza 5-3. Más cerca de otro sueño. Uno de carácter continental.

24.05.2000

El caño a Yepes. Riquelme recibe de espaldas sobre un lateral, marcado y ya sin ninguna chance de descarga a un compañero, frota la lámpara. Sólo su genio hace que, segundos más tarde, se encuentre con pelota dominada unos metros delante de su sombra. Se la entrega a Delgado para que el Xeneize vulnere el score, convierte después de penal en uno de los superclásicos más importantes de la historia -sino el más-, se transforma en líder. River Plate y los Cuartos de Final son historia. Boca se cuela entre los cuatro mejores de América.

21.06.2000

Todo un inmenso país. En la tanda de penales en el Morumbí de San Pablo y, frente a Palmeiras, Boca vuelve a ser el mejor equipo de esta parte del mapa. Lo consigue luego de más de dos décadas. Los ojos del mundo se posan en Riquelme. El conjunto que formó Carlos Bianchi celebra. Pero todavía tiene hambre. No se empacha. Será tiempo de aguardar. De afrontar un nuevo certamen local, con la cabeza puesta en el Galáctico Real Madrid.

28.11.2000

Big In Japan. Todavía no transcurrieron cinco minutos de partido y Boca Juniors ya se encuentra 2-0 sobre el Real Madrid campeón de Champions League. El equipo de un Luis Figo asediado por Aníbal Matellán. La ventaja surge desde Riquelme. Recibe, aguanta, gira y vuelve a darse vuelta. Levanta la cabeza y encuentra a Palermo. El nueve a los ponchazos con su marcador Makelele, el Titán Martín definiendo al segundo palo de Casillas. ¿Después? El conductor dominando el trámite. Ganándose un lugar en la consideración de Barcelona. Volviendo loco al otrora perro de presa Geremi. Transformándolo en mascota. Los Xeneizes conquistan el mundo.

17.12.2000

Sin parar. América, el mundo, nuevamente la Argentina. Boca Juniors obtiene su tercer título doméstico en un año y medio. Derrota 1-0 a Estudiantes de la Plata y comienza a prepararse para asumir la defensa del logro americano. Riquelme siempre el conductor de un conjunto que lo recibe con los brazos abiertos. Barcelona tras sus pasos.

08.04.2001

Topo Gigio. Mauricio Macri lo tiene parado frente a su palco. El ingeniero observa cómo tras convertir de cabeza en el rebote de un tiro desde los doce pasos lleva el diez sus manos a sus orejas. “Acá estoy”, parece el líder marcarle el tempo al presidente. Boca vence 3-0 a River en la Bombonera. Riquelme exhibe ante millones fútbol. Y su personalidad.

13.06.2001

MVP. Para muchos el mejor partido de Román con la camiseta de Boca. Semifinal de Copa Libertadores. Otra vez Palmeiras en el camino. En esta ocasión en el coliseo Palestra Italia de San Pablo. Dieciséis minutos de match. Riquelme toma la pelota cerca del área, se hamaca y sale a pasear con ella. Elude un rival y, en el epílogo, saca un remate que se mete en un ángulo. Lidera luego a un once golpeado hasta la serie de penales. El diez primero y después el equipo acceden al choque decisivo.

28.06.2001

Bicampeón de América. Otra definición más desde los doce pasos. Cruz Azul es víctima del Boca todopoderoso. Riquelme sonríe ahora feliz en las alturas. Alcanza la cubre ante la multitud. Celebra con un gorro pintado de azul y oro. La hazaña es inmensa. El virreinato es un éxito.

27.11.2001

Tokio y me voy. Un Boca diezmado cuenta con el mejor Riquelme. La esperanza Xeneize se basa en el diez. Pero Bayern Munich tiene otros planes. Destruye en tiempo suplementario la ilusión de un pueblo: el bicampeonato del mundo. Román deja caer sus lágrimas en el césped del estadio Nacional. Carlos Bianchi lo consuela. Se acerca la despedida del Virrey.

16.12.2001

Donde hubo fuego. Bianchi dice adiós por primera vez. Lo hace ante Independiente en la Bombonera. Rival y lugar del primer título de la era inmensa. Riquelme está a la altura del acontecimiento. Marca doblete, asiste a sus compañeros, dibuja paisajes. Festeja uno de sus tantos acercándose al Virrey, le estrecha su mano, se funden en un abrazo. Barcelona más cerca.

17.02.2002

Cenizas quedan. Comienza el ciclo Oscar Tabárez. El Maestro observa los últimos meses del primer Riquelme, aquel que sabe emigrará al viejo continente. Román lucirá el diez sin Bianchi en el banco. Raro.

16.05.2002

Libro primero. Es la despedida de Riquelme. No será la única. De Boca Juniors a Barcelona. El Xeneize tropieza en Cuartos de Final ante Olimpia de Paraguay, equipo que a la postre será el nuevo campeón. Román parte hacia Europa con la promesa de regresar algún día. ROMANce en stand by.

18.02.2007

El retorno del rey. El conflicto con el Villarreal de Manuel Pellegrini le abre las puertas a un Román presto. Miguel Russo interpreta el mensaje desde el minuto cero. La vuelta se produce en el Alberto Armando, en la segunda fecha del Clausura. Con camiseta blanca de finas rayas azules, Riquelme muestra algunas pinceladas en un chato 1-1 ante Rosario Central.

01.03.2007

Amor a primera vista. Su retorno lo encuentra disputando de nuevo su torneo prioridad: la Libertadores. ¿El rival? Cienciano, conjunto peruano que supo ser verdugo de River Plate en una finalísima Sudamericana. Victoria 1-0 en La Boca. ¿Quién dijo que las segundas partes no son igual de buenas que las primeras?

20.06.2007

Goles son amores. Marca ante Vélez Sarsfield en Octavos, contra Libertad en Cuartos, frente a Deportivo Cúcuta en Semifinales. No podía dejar de aparecer en la Final. Versus Gremio. De tiro libre anota en el primer duelo, con sablazo cruzado al segundo palo grita allá en Brasil. Otra vez en la cima de América. La tercera. El conductor alza la Copa en un momento brillante. Llevándose el premio al mejor futbolista del certamen. Las cosas en su lugar.

10.02.2008

Siempre vuelve. Román parado seis meses. Al recuperarse, se pierde la Final ante Milan. Los burócratas lo impiden. Retorna. Otra vez ante Rosario Central. Ahora en Arroyito. En otra igualdad. Nuevamente 1-1 en el mes de febrero. Aunque en esta ocasión, ya sin Miguel Russo, con el viejo conocido Carlos Ischia.

04.06.2008

Buenas costumbres. Hasta las Semifinales de América. Hasta allí llega el sueño de la defensa del título continental. Fluminense derriba el barrilete. Boca Juniors y su líder Riquelme aguardan en el atrio. A punto el Xeneize de otra hazaña gigante.

27.08.2008

Tiempo de revancha. Boca obtiene la Recopa. Otro halago en el plano internacional. Vence a Arsenal de Sarandí en la Bombonera. Y Riquelme es parte fundamental. Un tiro libre del diez va a parar directo al palo, pega inmediatamente después en la espalda de Campestrini, al final la caprichosa se rinde cruzando la última línea. Se venía el Apertura. Consigo la posibilidad de volver a ser campeón en el ámbito local.

23.12.2008

Triangular. Román ve desde afuera la consagración de un nuevo título doméstico. Frente a Tigre. Es el cuarto logro de Riquelme en el país. El diez ya había hecho su parte en la primera batalla, ante San Lorenzo. Carlos Ischia continúa al frente de la dirección técnica. Es tiempo de pensar en tomarse revancha en el continente.

21.05.2009

Sorpresa y media. Defensor Sporting sacude a Boca en los Octavos de Final de la Libertadores. En plena Bombonera arruina el plan de Riquelme y compañía. La derrota produce un quiebre. El ciclo de Carlos Ischia está terminado. Se asoma el segundo mandato de Alfio Basile.

29.10.2009

Entre algodones. El semestre de Basile en Boca es una verdadera calamidad. Para colmo, frente a Chacarita Juniors, Riquelme se retira lesionado. Fascitis plantar, lesión tan poco frecuente como eterna. Román observa desde un palco cómo el proceso de su amigo Coco se diluye. Llega Abel Alves.

31.01.2010

De mal en peor. Si el período de Basile había resultado perjudicial para la vida de Boca, el de Alves es aun más dramático. Comienza con el pie izquierdo. Derrota 1-2 ante Argentinos Juniors en La Paternal. Caída que tiene como único punto alto el regreso de Riquelme, golazo incluido.

16.11.2010

Un puñado de partidos. Sólo eso puede disfrutar Claudio Borghi de Román. El entrenador no da pie con bola. Se agota su tiempo en un abrir y cerrar de ojos. El diez sigue de mal en peor con las lesiones. El estandarte da un paso al costado en el entretiempo de un nuevo clásico. Bichi renuncia más tarde en el Monumental.

13.02.2011

El Emperador. Debut de Julio Falcioni, dura derrota en casa 1-4 ante Godoy Cruz. Riquelme es señalado con el índice la tarde inaugural. La nueva conducción lo reconoce responsable. Lo que sigue son declaraciones, cruces verbales, la salida temporal del diez del equipo. Nuevos debates. Posterior inclusión en el once. La gente jugando a favor del ídolo. En contra del técnico. Así será hasta el final.

15.05.2011

Titán. En el último clásico de Palermo, el gol de cabeza del propio Martín. River queda en zona de Promoción, circunstancia que se mantendrá hasta el final del certamen. Riquelme colabora como puede en aquella victoria 2-0 en la Bombonera.

04.12.2011

Relación de dependencia. Siguen las idas y las vueltas entre Falcioni y Riquelme. Sin embargo, ambos parecen rebuscárselas. Al menos lo suficiente como para obtener un título doméstico que los depositaba en la Copa Libertadores del año siguiente. Festejo que resulta doble para la hinchada Xeneize, dada la condición del vecino River: que peleaba por ascender y todavía tenía por delante un largo trecho militando en la segunda categoría.

14.02.2012

San Valentín. El día de los enamorados encuentra a Riquelme y a Falcioni, juntos, enfrentando a Zamora. El partido termina en cero. Una bomba estalla en el vestuario producto de una sucesión de malos entendidos. El plantel se divide. El entrenador renuncia in situ. Luego vuelve sobre sus pasos. Tensa calma.

04.07.2012

Bajo su influencia. Goles a Unión Española en los encuentros de Octavos, papel preponderante tanto ante Fluminense en los Cuartos como frente a Universidad de Chile en las Semifinales, Riquelme vuelve a disputar una Final de Copa Libertadores. La cuarta. Pero antes de jugarla: Facundo Roncaglia no arregla con el club y se ausenta, Román les comunica a los suyos su no continuidad tras el decisivo. Corinthians se torna un rival imposible. Demasiados problemas. El diez cuelga la azul y oro en conflicto con el entrenador Falcioni y el presidente Angelici.

03.03.2013

En boca de todos. Nuevo regreso de Riquelme. Vuelve para sufrir junto a Bianchi. Así lo declara tras un clásico veraniego. Aparece en una derrota 1-3 con Unión de Santa Fe, aquel rival al que había enfrentado en su debut en Primera, casi diecisiete años atrás.

29.05.2013

Golpe de gracia. El irregular recorrido del primer semestre del Boca de Bianchi -parte tres-, tiene su corolario en los Cuartos de Final. Ante Newell´s en Rosario. Riquelme falla en su primera ejecución en una tanda de penales eterna. Luego convierte en su segundo intento. No alcanza. Por primera vez el Virrey se queda afuera del partido decisivo dirigiendo al Xeneize en una Copa Libertadores.

19.06.2013

Ni el tiro del final. Boca es eliminado por All Boys al caer 1-3, escurriéndose entonces, la oportunidad de defender el título de la Copa Argentina. El Xeneize lucha además por no terminar último en la tabla del torneo Final, circunstancia que supera sin sobrarle nada.

23.02.2014

Zona de promesas. Román regresa. Vence un rato a las lesiones bajo el cálido aplauso de su gente. Ingresa unos minutos ante Estudiantes de La Plata y, en ése lapso, ayuda al equipo a obtener la victoria protegiendo el balón en un momento delicado. Hasta tiene la oportunidad para estirar el marcador. Una Bombonera repleta lo despide con otra ovación.

05.03.2014

Presente. Con su juego, Boca vuelve a creer. Le marca de penal a Olimpo de Bahía Blanca en su primer partido de titular tras cuatro meses de inactividad. El Xeneize gana una vez más con él.

30.03.2014

Magia. Boca pierde 0-1 ante River en la Bombonera. Hasta que el genio lo empata a través de un exquisito tiro libre. El diez deja su sello en su último clásico. Abandona la cancha con la igualdad parcial. El Millonario se quedará luego con el súper, después de una década sin poder lograrlo en condición de visitante. 

11.05.2014

Hasta luego. Triunfo 3-1 sobre Lanús y adiós de Román. Salida definitiva del club de sus amores con un último destello: una pelota que recibe de espaldas al arco y que termina en habilitación a un compañero, un pase sin tocar el balón, dejándolo correr entre sus piernas. La historia lo ubica en un lugar privilegiado. Allá en lo alto. Riquelme jugará en Argentinos, el cuadro que lo vio nacer.